◖◗
¿QUEDAMOS?
—Tú, yo y tus asuntos—
Un proceso de tres semanas para analizar juntas tu proyecto (creativo o profesional) y encontrar la estructura que le permita existir con claridad y éxito.
◖◗ ¿De dónde sale?
Hace muchos, muchos años (bueno, no tantos, solo unos pocos) decidí hacer caso a las peticiones que me llegaban y ofrecer unas sesiones de acompañamiento puntual a procesos profesionales y/o creativos estancados o con dudas. Me gustó, y en general diría que salió bien —más abajo puedes leer algunos de los testimonios—, pero yo no confiaba demasiado en mí ni en mis métodos. Diré, a mi favor, que aún no había hecho mi propio proceso terapéutico ;)
En aquel tiempo, ayudé a un montón de personas en varios tipos de situaciones:
- Tenían ideas pero algo les frenaba: inseguridad, falta de claridad, de organización o caminos "equivocados".
- Ya tenían un proyecto pero se sentían desconectadas: para recuperar el empuje, redirigir o, a veces, desechar.
- Necesitaban encontrar su propia voz: para comunicar sin ser una fotocopia de nadie. Sin reglas de marketing, con mucha identidad.
Descubrí que se me daba bastante bien, que mi proceso era muy intuitivo y que, juntas, descubríamos aquello que muchas veces ni ellas mismas se atrevían a reconocer, aunque lo supieran de forma inconsciente. Aquello que podía cambiarlo todo y hacerles empezar una nueva etapa con ilusión y fuerza. ¿Miedo? Sí, claro, el miedo siempre está ahí para todas, por más claridad que haya.
Imma Rabasco
"Deborah es verdadera. Estar frente a ella ya genera un cambio, un movimiento… Le agradezco mucho la entrega e interés que tuvo conmigo. Además, es una de las personas más listas que me he encontrado… tiene algo así como mirada de águila, de halcón. ¡Me dio tanta perspectiva! Y todo con un cariño discreto, casi tímido, pero genuino (algo valioso en estos tiempos)."
◖◗ ¿Cómo trabajo?
Me muevo especialmente bien en proyectos ligados a lo creativo, lo narrativo, lo formativo, lo simbólico y lo sensible, aunque no hace falta que tu trabajo pertenezca a una categoría concreta (¿qué proyecto interesante pertenece a una categoría concreta?), porque lo que mejor hago es ver patrones e identificar qué partes aportan, qué partes son “decorativas” o forzadas, por qué algo no funciona cuando debería funcionar… y cómo está la persona en medio de esa situación.
Veo a la persona y al proyecto como el sistema complejo y delicado que forman —teniendo en cuenta que este sistema debe encontrar su sitio en otro: el mundo exterior.
No trabajaré por ti ni te daré un plan a seguir como si fuera una mentora de negocios o una consultora: mi función es más bien ser un espejo que te devuelva una imagen clara y que exploremos juntas qué puedes hacer con ella.
Mi cerebro se mueve bien entre la observación y la intuición, entre los detalles y la visión de conjunto, así que muchas veces tengo información que no sé cómo tengo ni sé cómo justificar. No hago magia de ningún tipo, pero a veces se le parece un poco. Y no soy infalible, pero no suelo estar mal encaminada.
Consuelo Inchaurtieta
"Las sesiones con Deb fueron una gran decisión, estaba tan perdida… 42 años, dos hijos y un parón para la crianza me hicieron decidir que no quería reincorporarme a mi trabajo anterior, pero, al mismo tiempo, emprender era un gran reto: un montón de decisiones y no saber hacia dónde tirar. Ella detectó muy bien lo que tenía más sentido para mí y me ayudó a enfocar mi proyecto. Sin paternalismos ni condescendencia, supo escuchar y guiar. Hoy en día, después de mucho trabajo, mi familia vive de mi proyecto y yo siempre recordaré ese espacio con Deb como el punto de partida."
◖◗ ¿Cómo es el proceso?
1. Pago del servicio
El primer paso es que reserves tu espacio haciendo el pago. Verás que puedes elegir entre pagarlo de golpe (que sale un poco más económico) o en tres plazos mensuales. Solo ofreceré dos o tres espacios cada mes para poder dedicarle toda la atención y espacio mental que necesita cada persona, así que atenderé por orden de pago.
2. Cuestionario inicial
Una vez realizado el pago recibirás el cuestionario inicial. Para mí es importante, porque es el primer punto donde entro en contacto con tu sistema, así que lo leo varias veces con mucha atención. Si veo que no puedo aportar nada sólido (es raro, pero puede pasar), te escribiré y te devolveré el importe. Si seguimos adelante, te ofreceré el calendario para que puedas agendar tú misma la sesión.
3. Conversación previa por chat
Una semana antes de la sesión abriremos el chat —uso Telegram para esto, si no tienes nada en contra— para empezar a conversar sobre tu situación (por audio o texto, o ambos, según te sientas tú más cómoda), aclarar por dónde necesitamos ir y que yo pueda comprender lo mejor posible qué está pasando del otro lado. Terminaré haciéndote una propuesta de trabajo para la sesión online, de modo que estemos seguras de que estamos en la misma página y de que vamos a exprimir las dos horas juntas al máximo.
4. Sesión online
Nos encontraremos para la conversación en directo, que durará un par de horas (date margen para un poco más por si acaso, que tiendo a enrollarme y me gusta dar a las cosas el tiempo que necesitan) y quedará grabada para que puedas volver a ella o tomar apuntes. Aquí no puedo dar más detalles porque mi proceso se adapta a la persona y a lo que me traiga, pero la idea es desatascar lo que venga atascado o con dudas, que para eso se me ha convocado, ¿no?
5. Dos semanas para cerrar
Mantendré el chat abierto durante dos semanas después de la sesión para que las cosas que vayan cayendo internamente los días siguientes (lo normal) puedan aterrizar en compañía, y para que podamos darle un poco de seguimiento al proceso. Si en ese tiempo ves que necesitas más acompañamiento, lo podemos valorar juntas.
Clara R.
“Tan solo con las preguntas que me hiciste antes de la sesión ya sentí que hacía mucho trabajo y me dejó mucho más claro quién soy y qué quiero construir. Luego, la sesión fluyó de forma muy natural, como una conversación entre dos personas que se entienden, aunque desde roles muy distintos. Diste estructura y claridad a lo que yo llevaba mucho tiempo dando vueltas, y sentí un alivio enorme, menos presión, más intención y más confianza en mi propia voz. Después de la consulta me moví con más ligereza, empecé a revisar lo que había hecho sin llenar todo de excusas. Lo recomendaría a cualquiera que esté dispuesta a escuchar, a desmontar algunas creencias y a reorganizar el trabajo desde dentro. No es una sesión mágica, porque nada lo es, pero sí un punto de inflexión que te ayuda a cambiar tu forma de mirar tu negocio y a alinearlo con tu forma de ser para que deje de sentirse pesado y vacío.”
Noelia F.
“Soy empresaria desde hace años, pero quería crear una nueva marca y tenía un follón mental que me daba hasta vergüenza. Ya con el trabajo previo a la cita Deb me ayudó a entender a la perfección cómo necesitaba enfocar el nuevo proyecto, y todo fue cogiendo forma y coherencia. Fue, sin duda, un antes y un después. Más allá de las ideas y el plan de acción, lo que más destacaría es cómo en tan poco tiempo me hizo pasar de “pequeña” a “grande”, de dudar de todo a creer que podía. Ha sido el empuje final que necesitaba.
Ni siquiera he mencionado el tema económico, porque a mí, como a casi todo el mundo, me cuesta mucho ganar y juntar los euritos. Pero lo he amortizado al doscientos por mil. ¡Y eso que me fui desde La Coruña a Barcelona solo por la sesión! Solo puedo decir: gracias, Deb.”
Lú
“Tan solo con el intercambio previo a la sesión ya me di cuenta de que había estado funcionando casi en piloto automático, priorizando solo lo urgente y dejando de lado lo realmente importante. La sesión me pareció muy fluida y muy productiva. Hablas con mucha claridad, sin rodeos, y eso permite que la conversación vaya directa al grano. Me sentí muy cómoda contigo, como si estuviéramos pensando juntas en cómo mejorar mi proyecto, no como si alguien me viniera a ‘corregir’. Después de la consulta me invadió una sensación de energía nueva, tenía muy claro por dónde empezar, qué aspectos de mi comunicación necesitaban cambios y qué tipo de trabajo debía priorizar. Me liberó de muchas ideas que venía arrastrando que ya no me servían."
◖ ◗ Preguntas frecuentes
¿Es un proceso de acompañamiento psicológico?
¿Me vas a dar un plan de negocio o una estrategia de marketing?
¿Qué pasa si después de la sesión siento que no he avanzado?
¿Por qué el contacto es a través de Telegram y no en varias videollamadas?
¿Puedo contratarte para algo que no sea un proyecto "profesional"?
¿Qué ocurre si me doy cuenta de que mi proyecto no tiene futuro?
¿Cuánto tiempo tenemos para agendar la sesión y charlar por Telegram?
¿Por qué a veces hablo en singular y a veces en plural?
¿Se lo puedo regalar a alguien?
Y si no se responden aquí, escribe a [email protected] y te ayudamos.
Núria Chiva
"Trabajar con Deb fue muchísimo más que una asesoría. Me ayudó a ver cómo hacer que mi proyecto encajara con mi vida, con quién soy y con el momento vital en el que estaba. Me flipa la claridad que tiene y cómo pone todos sus conocimientos, intuición y mirada estratégica al servicio de tus ideas en tan solo unas pocas horas. Sales de las sesiones con foco, confianza y la sensación de que todo empieza a tener mucho más sentido."
◖ ◗
¿ME INVITAS A ENTRAR?
Tres semanas para desatascar, enfocar o dar vida a tu proyecto, juntas.
¿QUEDAMOS O QUÉ?
555€
—o 191€ x 3 meses—
Cuestionario previo de diagnóstico.
Una semana de conversación vía Telegram (presesión).
Sesión en directo (online) de 2 horas y su grabación.
Dos semanas de seguimiento y cierre vía Telegram (postsesión).